Aunque me castigue la Real Academia por malversar el público caudal de las palabras informaré calada el acontecimiento de la pasada madrugada. Mojaba la nube crespa crestas repeinadas estropeando atuendos de telas largas y juventudes cortas. Bailé por cuatro horas (o más... no las conté) disfrutando el contoneo de tu torso y de tus ojos claros, claro. Me llevé tu mano tocando mi cintura. Si me escribes, apolíneo, tal vez la querré devolver. Agosto 2017 Paulina Meza
Este es un muestrario de poesía novata, de Paulina la nefelibata.